Alfredo Luenzo

Senador de la Nación por Chubut

Murió Hilda Fredes, un símbolo de la lucha por los derechos humanos

La esposa del desaparecido Ángel Bel falleció víctima de una enfermedad. Reclamó durante 44 años justicia por su compañero, logrando el año pasado la condena del excomisario Tito Nichols.

El senador nacional por Chubut Alfredo Luenzo lamentó de sobremanera el fallecimiento de la dirigente. 
El legislador de Comodoro Rivadavia manifestó que “Hilda Fredes, tuvo una vida de lucha.  Queremos hacer llegar un abrazo enorme a René, su compañero de vida y de lucha, a su hijo Pablo, a su nieto Camilo y a todos los compañeros, familiares y amigos”.

El senador Luenzo despidió a la referente de la lucha de los Derechos Humanos acotando “junto a todos ellos gritamos bien fuerte: compañera Hilda Fredes, presente! Ahora y siempre! Hasta el socialismo siempre querida Hilda!”.
Cabe declarar, que Hilda Magdalena Fredes, fue una histórica militante de las causas populares, militante comunista, dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), militante y dirigente de ATE y en los últimos años comprometida con los reclamos de los jubilados, falleció este miércoles en Trelew víctima de una cruel enfermedad que la aquejaba.

Fredes es un símbolo de la lucha por los derechos humanos y también de la perseverancia en una causa personal: la desaparición forzada de Ángel Bel, su compañero de vida y militancia, ocurrida en Trelew durante los primeros meses de la dictadura en 1976.

Tras una larga lucha de más de 40 años, consiguió que la Justicia federal juzgara y condenara al excomisario Tito Nichols a la pena de seis años de prisión, aunque el otro involucrado, el ex-marino Hernán Álvaro Hermelo, fue absuelto.
Hilda era integrante de una familia rionegrina que se había mudado a Trelew, y durante varios años fue una trabajadora de una fábrica textil, luego de lo cual se convirtió en una empleada del Estado provincial en la
Dirección de Estadísticas y Censos.

En noviembre de 1976, su esposo y su hijo Pablo (en aquel entonces de apenas 8 meses), fueron secuestrados por un grupo de tareas integrado por varias fuerzas. El pequeño Pablo apareció poco después en una casa en la zona sur de Trelew. Pero nunca más se supo de Bel.

“No me conforma y queremos más”, dijo con firmeza Fredes el año pasado en una entrevista con el diario Jornada de Trelew, cuando le preguntaron por las sensaciones tras la condena de Nichols. Estaba molesta porque se enteró de la sentencia por un twitter del matutino.Nadie la alertó del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia. “Nos habían garantizado que nos iban a llamar. Lo más importante es que el caso haya sido declarado de lesa humanidad y la orden de que el Juzgado Federal lo siga buscando en todo el país”.

Cuatro meses después de aquella condena, Nichols murió.