Alfredo Luenzo

Senador de la Nación por Chubut

La ciclista chubutense Fiorella Malaspina en cuarentena obligatoria en Almafuerte, (Córdoba)

Desde Almafuerte, en Córdoba, la atleta chubutense habló con el Sector Prensa del ente deportivo provincial sobre el actual panorama del deporte.

La actual situación de la cuarentena obligatoria nos encontró a todos en distintos momentos y lugares: En el caso de Fiorella Malaspina estaba en plena preparación para la temporada de ciclismo en Almafuerte, Córdoba.

“Estoy a 90 kilómetros de la capital de Córdoba, la pandemia me agarró acá y no puedo volver al sur. Hay provincias que tienen jurisdicción propia y debo pedir permiso a las provincias de La Pampa y Río Negro para poder llegar a Chubut”, explicó Fiorella. “Estoy esperando que las medidas sean un poco más flexibles para volver”.

Pero el hecho de permanecer fuera de la provincia y en cuarentena, no significa que Malaspina haya cortado con los entrenamientos. La semana pasada, el ente deportivo provincial difundió a los 44 deportistas de Chubut que continuarán recibiendo un apoyo económico para este 2020. Por eso, Fiorella entiende que es fundamental mantenerse en actividad.                                                                      “En este momento, recibir un apoyo de Chubut Deportes es muy importante. No tenemos carreras con las cuales obtenemos un efectivo, y en mi caso que soy profe y entrenadora, el nivel de alumnos bajo muchísimo” aseguró y además, agregó que “para el nivel que competimos los que adquirimos este tipo de becas, se necesita cierta profesionalidad, lo cual implica abocarse de lleno a un óptimo entrenamiento en día a día, en cuanto a volumen y calidad del mismo. Muchos sólo contamos con la beca y no con sponsor, por lo que debemos recurrir a empleos. Ahí es el momento donde la planificación se modifica según a los tiempos que se cuenta y no a los que realmente necesitamos para lograr una mejor performance”.                       

Un 2019 para la historia y los desafíos del 2020

Una de las atletas chubutenses con mayores logros en el último año fue la ciclista de la ciudad de Gaiman: Con 34 años, el 2019 quedó en la memoria de Fiorella y del deporte chubutense, por haber realizado una de sus mejores marcas en el Argentino de Ciclismo. En la crono de 20 kilómetros, Malaspina la realizó a 45 kilómetros por hora. Pero no se conformó con eso, sino que a los pocos días ganó la prueba más importante de pelotón del país, “La Clásica del 1°de mayo”; y en el mes de agosto representó a Argentina en los Juegos Panamericanos de Lima.

En este contexto, Fiorella había establecido los objetivos para este nuevo año: “Mis objetivos eran volver a conseguir un título en la contra reloj élite Argentina y poder meterme en la prueba de pelotón. También conseguir una mejor posición en el Panamericano de ciclismo”, explicó. “Todavía no tenemos novedades de cómo serán las fechas o si se hacen o no los eventos. No podemos armar ningún calendario ni optimizar una planificación porque es un incierto. El entrenamiento indoor lleva aparejada muchas cuestiones fisiológicas que llevan a una readaptación bastante prudente, para que el día que podamos volver, lo hagamos sin colapsos neuromusculares ni endocrinos”. 

                                                                                                                              Volver al triatlón

Al igual que todos los deportistas, Fiorella tuvo que reacomodar sus entrenamientos por la pandemia: “Venía de una gran pretemporada, lista para empezar la temporada con una gran puesta en forma. Acá en Córdoba fueron muy estrictos con las medidas de aislamiento. No quedo otra que parar: No tenía rodillo, los envíos no se realizaban, así que estuve parada en la bicicleta unas dos semanas. Recién ahora estoy volviendo con los entrenamientos indoor, que al ser

una adaptación a este nuevo sistema, bajamos el volumen y la intensidad”, explicó. También nos contó que sumó otras actividades que disfruta de estar en aislamiento social: compartir con su familia, pintar y acomodar la casa.

Pero antes de estas actividades, Fiorella pudo darse un gusto: Retomar la competencia del triatlón, su primer amor. “Antes de la pandemia logré correr un Medio Ironman, que lo elegimos como pretemporada por el alto volumen que conlleva entrenarlo. Ya que el objetivo era dos meses después en el Argentino de Ciclismo, lo que pretendíamos era sacar el volumen y comenzar a hacer una etapa específica de calidad en la bicicleta”.

Así fue como, no sólo volvió a darse el gusto de competir en triatlón, sino que también tuvo su mejor marca personal en Medio Ironman (1900 metros de natación, 90 kilómetros de bicicleta y 21 kilómetros de pedestrismo); realizó la Half Copa Galíndez en 4 horas 30 minutos, pero lo películiar fue la cronometrada de 90 kilómetros a 39 de promedio.                                                                          “¿Que se sintió volver? Literalmente, tocar el techo con las manos. Es una distancia larga, 4 hoas y media de 30 de sufrimiento, donde se están poniendo en juego cada detalle y la cabeza tiene que ser muy fuerte”.

“La crono son sólo 20 kilómetros, 20 minutos de esfuerzo máximo, donde no se puede ni pensar porque cada segundo puede ser lugar a darle el puesto a otra contrincante y, en realidad, me quedo con un saborcito a poco. Hoy por hoy, sabemos que soy mucho más fuerte en ciclismo, pero mi corazón no se aparta del Triatlón”, aseguró Fiorella al reconocer las diferencias entre ambas competencias. “Creo que puedo volver a estar en la élite del triatlón, pero por ahora sólo quiero mantener mi espacio es la Selección Argentina de Ciclismo” Vía Gacetilla de Prensa de Chubut Deportes