Alfredo Luenzo

Senador de la Nación por Chubut

El Senado sancionó la ley para incrementar el presupuesto de Ciencia y Tecnología

El proyecto aprobado por unanimidad prevé que las partidas asciendan gradualmente hasta llegar al 1% del PBI en el año 2032. Los recursos serán distribuidos con criterio federal.

El proyecto que dispone el incremento progresivo de las partidas presupuestarias destinadas a Ciencia y Tecnología hasta alcanzar el 1% del PBI en el año 2032 fue convertido en ley en el Senado por votación unánime (59 votos positivos), tras un debate donde calificaron de “histórica” la flamante norma.

La flamante norma declara de “interés nacional” el desarrollo del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, y tiene por objeto “establecer el incremento progresivo y sostenido del presupuesto nacional destinado a la función ciencia y técnica, por su capacidad estratégica para el desarrollo económico, social y ambiental”. 

Los fondos deberán destinarse a “promover la federalización del sistema científico- tecnológico”, así como “desarrollar y diversificar la matriz productiva mediante el impulso de políticas de innovación sustentable”.

También a “generar nuevos empleos de calidad”, promover “la formación de profesionales”, incrementar “la infraestructura y equipamiento”, y “propiciar la igualdad real y efectiva de la participación de las mujeres y la población LGTBI+ en todos los niveles y ámbitos del sistema científico-tecnológico”, entre otros objetivos.

El aumento escalonado será el siguiente: de 0,28% en 2021; 0,31% en 2022; 0,34% en 2023; 0,39% en 2024; 0,45% en 2025; 0,52% en 2026; 0,59% en 2027; 0,68% en 2028; 0,78% en 2029; 0,90% en 2030; 0,95% en 2031; y 1% en 2032.

Asimismo, se establece que “la asignación de recursos para la función ciencia y técnica del presupuesto nacional nunca será inferior, en términos absolutos, a la del presupuesto del año anterior”.

“Se establecerá una distribución de los fondos con criterio federal”, estipula el texto, al tiempo que “se promoverá una consolidación y crecimiento de los sistemas provinciales de ciencia y tecnología e innovación, a partir de la articulación con el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECYT)”.

Del incremento otorgado anualmente, el 20% deberá repetirse entre todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, y “aplicarse a proyectos que promuevan un desarrollo armónico de las regiones del país, poniendo énfasis en aquellas de menor desarrollo”.

La ley indica que el jefe de Gabinete tendrá que remitir anualmente a las comisiones legislativas respectivas un informe sobre la ejecución del presupuesto, detallado por jurisdicciones y su grado de cumplimiento.

La presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología, Silvina García Larraburu, expresó que “es un día histórico, estamos tratando una iniciativa que es muy esperada por la comunidad científica y tecnológica de nuestro país”. La ley apunta a “otorgarle previsibilidad y asegurar su crecimiento y expansión más allá de los cambios de gobierno”, enfatizó y remarcó que “el presupuesto nunca podrá ser inferior a la ejecución presupuestaria del año anterior”.

La oficialista señaló que “en el año que pasó nuestros científicos y nuestras científicas nos han demostrado todo lo que son capaces de hacer”. Y recordó que desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, a cargo de Roberto Salvarezza, junto a otras instituciones se conformó una unidad de Covid-19. 

Además, la rionegrina dijo que “a pesar de la crisis el Estado destinó más de 600 millones de pesos a acciones específicas” y “más de cinco mil investigadores presentaron más de 1.400 proyectos”.

García Larraburu comparó la inversión en ciencia y tecnología durante los gobiernos kirchneristas y la gestión macrista, en la que hubo “desidia y desinversión” y “lamentablemente se cayó hasta un piso del 0,23%”. “Si esto se prolongaba en el tiempo hubiera sido lamentable para el sector. Afortunadamente pudimos recuperar el Gobierno”, añadió.

En un debate que solo tuvo oradores oficialistas, la tucumana Beatriz Mirkin ponderó que la ley tiene como fin “dar previsibilidad al sistema”, algo importante porque “los proyectos duran muchos años, y se tiene que tener la posibilidad de saber que van a poder ser financiados”. Otro aspecto que resaltó fue la “federalización” que prevé, porque “hay muchas provincias que tienen mucho y otras poco” en esta área, y esta norma lleva a que “todas tengan oportunidades”.

Por su parte, la pampeana Norma Durango destacó que “nuestra visión es totalmente contraria a la anterior”, en alusión a la gestión de Cambiemos que “achicó el presupuesto” del área y “cerró el Ministerio de Ciencia y Tecnología”, además de que “suspendió proyectos en marcha propiciando la fuga de cerebros, la verdad una vergüenza”.

En su discurso, la legisladora del Frente de Todos mencionó que “la Universidad de San Martín está elaborando junto a los científicos del CONICET una vacuna que ya está en la fase 3 y que de acá a un año Argentina tendrá su propia producción”. Además, precisó que “el 75% de la inversión en ciencia y tecnología es del Estado”. “Anhelamos que se pueda sumar la inversión privada, esperamos que crezca y se afiance con estas políticas”, sostuvo.

En tanto, el santafesino Roberto Mirabella recordó que el proyecto es “muy parecido” a una iniciativa votada en el Senado en 2017, pero que no prosperó en Diputados, que tenía como autor a Omar Perotti, exsenador y actual gobernador de su provincia, que preveía un aumento del presupuesto mayor. Sin embargo, valoró que “estamos avanzando en una política de Estado” y con el acuerdo entre todas las fuerzas políticas.

“Los países con mayores niveles de desarrollo, con mayores niveles de equidad, con mayores niveles de actividad económica, de calidad de vida, tienen alto índice de inversión en desarrollo científico-tecnológico”, subrayó el oficialista, que también celebró el sentido federal de la iniciativa y pidió “incentivar más al sector privado” para la inversión en el sector.

Por último, el neuquino Oscar Parrilli volvió a cargar contra el gobierno de Mauricio Macri, al que acusó de “destruir o paralizar todo lo que habíamos hecho durante los 12 años de gestión” en el área de ciencia y tecnología.
“Se desfinanciaron los proyectos de investigación del CONICET, se paralizó el plan de regreso de científicos del exterior, los sueldos de los becarios quedaron por debajo de la línea de pobreza”, enumeró, entre otras medidas.

El senador del Frente de Todos apuntó que la decisión de inversión en esta materia “no es aséptica, se define por la política”, al tiempo que advirtió que “en el mundo entero las inversiones más importantes” en este sector “siempre la realizaron los Estados”.

Fuente: www.elparlamentario.com