Luenzo reunió a los representantes del sector del biodiesel y a los de productores de porcinos

Ante la preocupación existente por la imposibilidad de exportar el biodiesel a Estados Unidos debido al arancel que aplicó el país del norte que bloqueó el ingreso del combustible, por un lado, y la apertura para importar carne de cerdo desde el mismo país, perjudicando a  la producción local sin tener además en consideración el riesgo sanitario que implica, por el otro, el presidente de la Comisión de Industria y Comercio del Senado, Alfredo Luenzo, invitó a las autoridades de la Cámara Argentina de Biocombustible y de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos, respectivamente, quienes expusieron la situación.

A la preocupación  de Luenzo sobre el impacto y las consecuencias del bloqueo al biodiesel argentino, Luis Zubizarreta, presidente de CARBIO, manifestó que la Cancillería argentina está trabajando para que la Unión Europea rebaje los aranceles y permita la apertura del mercado. “Hay que ser cautos, exportar a la UE no compensaría  porque el 90% del biodiesel argentino se vende a Estados Unidos. Estamos convencidos que no hemos realizado prácticas desleales y que esto se merece revertir”.

Luenzo preguntó si existe la posibilidad de reconvertir el sector productor de biodiesel de no lograr  compensar la enorme pérdida de ingresos por exportación. “La industria del biodiesel forma parte de la cadena de producción de soja, y es la última etapa en la cadena de valor. Empleamos en forma directa e indirecta 4000 personas y dejar esta industria es volver a la industria primaria, perder el valor agregado que es más trabajo y más industrias”, agregó Zubizarreta.

Por su lado, Víctor Castro, director ejecutivo de CARBIO, aseguró que la disputa será larga dado que los países “están buscando políticas arancelarias y para- arancelarias con excusas arancelarias, que producen discusiones cada vez más largas y trabas  a los acuerdos.  Lo que antes se resolvía en un año, hoy tarda 4”.

Zubizarreta expresó que “si bien hay una visión más proteccionista en el mundo, creo que el gobierno está trabajando para proteger el trabajo argentino y revertir estas situaciones”, concluyó.

En cuanto a la apertura a las importaciones de carne porcina de Estados Unidos, Juan Ucelli, presidente de AAPP manifestó su enorme preocupación, sobre todo por las consecuencias sanitarias que el ingreso de este producto implica. “Es una industria en crecimiento, que dejó de ser carne sustituta para convertirse en carne complementaria. El sector ocupa 37 mil trabajadores en forma directa y 35 mil en forma indirecta, y que incorpora valor agregado en la cadena de producción”, y agregó, “en nuestro país se consume carne fresca, y como lo importado viene congelado, se lo descongela y se le pone fecha de vencimiento cercana, porque si no se descompone, y la gente cuando lo compra lo vuelve a congelar. Esto es muy grave, con las consecuencias en la salud que implica. Si lo importan congelado, deberá venderse congelado”.

Si bien la industria porcina está en crecimiento, el año pasado se perdió el 5% de los productores pequeños. Actualmente se están negociando acuerdos de exportación a Rusia y a Vietnam, y abriendo nuevos mercados.

“Reclamamos reglas claras sin las cuales es difícil competir, se frenó la inversión y ponemos en riesgo la mano de obra local, además de la preocupación por la situación sanitaria que implica. Estamos engañando al consumidor”, aclaró Agustín Tocagni, miembro de la comisión directiva de AAPP.

La industria porcina reclama la equiparación de los controles sanitarios y la obligatoriedad de mantener los productos congelados si se los importa en ese estado; la ampliación de líneas de créditos accesibles y la necesaria asistencia del gobierno para abrir nuevos mercados.

Los senadores presentes, senadoras Sacnum y Giménez, y los senadores Perotti, Pérsico, De Angelis, Basualdo y Solanas, expresaron su preocupación respecto de ambos temas, tanto por el bloqueo a la exportación del biodiesel  como por  la apertura a la importación de carne porcina, dejando a la economía en una grave situación.